Lilypie Waiting to Adopt tickers
Lilypie Esperando Ticker

viernes, 26 de septiembre de 2008

OTOÑO


Hace 2 años, por estas mismas fechas empezamos a escribir el blog sobre la espera de Verónica, la desesperación de no tener noticias de tu hermana nos llevó a ello, fue una decisión buena, ya que allí pudimos expresar los sentimientos que teníamos en aquel momento, pues ahora con la espera de tu llegada haremos lo mismo.

El otoño es una época melancólica, pero esta vez esta melancolía será mas llevadera, porque con tu hermana, no podemos estar melancólicos por mucho tiempo, su presencia nos hace tan felices... ¿cuantos otoños tendremos que pasar para que estés a nuestro lado?, cada día será uno menos para conocernos.

Te esperamos con tanta ilusión como la que tuvimos con tu hermana.

¿Habrás nacido?, te estarán cuidando bien?, ¿serás feliz?, que ganas de tenerte con nosotros.

miércoles, 27 de agosto de 2008

MADRES SUSTITUTAS

Desde este escrito encontrado en un periódico Colombiano (El País), quisiera dar las gracias a todas esas personas que antes de llagar nuestros hijos a encontrarnos, pasan por los brazos de estas mujeres, que dan todo su amor y cariño que tanto necesitan en un momento dramático de su vida.
Nosotros no sabemos nada de la "madre ustituta " de verónica, pero ahora que empezamos un nuevo camino, intentaré por todos los medios a ver si me dan alguna información, es un reto que tengo desde que la tengo conmigo, hasta ahora a sido imposible, ya que esa regional no da información de ellas, pero os aseguro que lo intentaré por todos los medios, ya que tengo mucho que agradecerla, ella supo dar cariño y amor a mi hija cuando yo estaba tan lejos de ella, pasó sus noches en vela, cuando no dormia, vió sus primeras sonrisas, sus primeros pasos...
Quisiera que algún día verónica se encontrase con ella y así darle un fuerte abrazo y decirle, gracias, mil gracias.


Emmanuel, el hijo de Clara Rojas, nacido en cautiverio y rescatado por el Icbf de una familia del Guaviare a quien las Farc le había encargado su cuidado, pasó varios meses en un hogar similar al de esta nota y fue atendido por dos madres sustitutas.
El niño, vestido con un enterizo de lana amarillo que lo cubre desde los pies hasta el cuello, sonríe y se aferra al pecho de Leonor Mariño de Gutiérrez.
Ella es una de las 7.343 madres sustitutas del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) que en el país se encargan de criar a hijos ajenos.
Acaba de cumplir nueve meses de nacido. Tiene las mejillas encendidas, y sus ojos verdes contrastan con una piel blanca que parece de porcelana. Al sonreír, deja ver el primero de sus dientes que apenas empieza a asomarse.
Tenía pocos días de nacido cuando llegó al seno de Leonor y de su familia, en una modesta vivienda del occidente de Bogotá.
Nunca le explicaron cuál era su origen. Un defensor de Familia se lo entregó, y le dijo que debía cuidarlo mucho porque era prematuro. Y así fue. Las primeras semanas las pasó con el recién nacido en un hospital, conectado a una bala de oxígeno.
Los niños asignados a las madres sustitutas son, en su mayoría, aquellos que sus progenitoras no quisieron tener: los que aparecen llorando abandonados en un potrero o en las puertas de una casa cualquiera. O los que el Icbf les quita a padres indolentes. Otros, de manera voluntaria, los entregan en adopción.
Igual que Emmanuel
Emmanuel, el hijo de Clara Rojas, estuvo al cuidado de dos de estas mujeres.
"Mijo, traiga una cobijita para el bebé, está haciendo frío", le dice Leonor, de 55 años, a Ernesto, el menor de sus tres hijos.
Mientras calienta el tetero del mediodía (aguadepanela con leche), arrulla al niño entre sus brazos. Lo mira fijamente y las lágrimas empiezan a brotar de sus ojos color miel.
¿La razón? Ella sabe que en cualquier momento recibirá una notificación del Icbf, y que tendrá que entregarlo.
"Esto es lo más difícil, devolver a los niños cuando han crecido, cuando uno ya los siente como si fueran propios y cuando para ellos yo soy la única mamá que han conocido. Cada niño que se va deja un nuevo duelo para el alma", dice.
-¿Y si es tan duro, por qué sigue en este oficio?
-Mis amigas me dicen que soy masoquista, pero acoger a un niño indefenso y verlo crecer es una bendición. Yo no les di la vida, pero siempre, donde quiera que estén, los niños que he criado tendrán una parte de mí.
El llanto de Leonor cesa cuando de su boca sale una nueva sentencia: "el dolor de cada partida se hace más llevadero cuando llega un nuevo niño".
Y tiene razón, pues ella tiene 'hijos' regados por todo el mundo. Unos pocos en Colombia, y la mayoría en países como Italia, Estados Unidos, España y Alemania.
Ya cumple 23 años criando a hijos de otros, oficio al que entró porque quería hacer algo adicional a las labores domésticas y a su trabajo como costurera. Quería ayudar, sentirse útil.
Los primeros 13 años como madre sustituta transcurrieron en un hogar de adopción privado, y los últimos 10, en el Icbf.
Uno tras otro, ya suman más de 100 (no lleva cuentas exactas). "Cada uno de ellos se me ha llevado un pedazo de corazón a pellizcos".
En las blancas paredes de su vivienda, en la que reside con su esposo y su hijo menor, de 21 años, reposan colgadas las fotografías de la mayoría de ellos.
Al mirarlas, los recuerda creciendo a su lado, cuando dieron los primeros pasos y cuando pronunciaron sus primera palabra "mamá". También evoca las noches que pasó en vela cuidando a aquellos que se enfermaban, y el día que dijeron adiós para nunca volver.
-¿El contacto se pierde del todo?
-Si, como los adoptan, es mejor que ellos se vayan olvidando de uno para que se adapten a su nueva familia. Uno se pregunta si los estarán tratando bien, si los consienten, si les dan la comida que más les gusta.
El caso que más le desgarró lágrimas y que ella y su familia no superan, pese a que ocurrió hace un año, es el de Catalina.
Con la pequeña, de pelo dorado y ojos azules, la situación fue diferente porque la recibió de apenas unas horas de nacida y la entregó seis años más tarde. Con los demás niños la estadía no ha superado el año y medio.
"Fue mucho tiempo. Ella era nuestra hija, y nosotros éramos su familia. A nuestro lado creció, fue al colegio", dice con la voz quebrantada Ernesto, esposo de Leonor y compañero fiel en la lucha de esta mujer.
Quiso adoptar a Catalina
Y es que el drama no ha sido solo para Leonor sino para toda su familia, que desde siempre se acostumbró a cambiar pañales y a cuidar a los bebés que entraban y salían de casa.
Por ejemplo Ernesto, hijo, afirma que él aprendió a ser padre desde que era un niño.
El apego a la pequeña Catalina se hizo más fuerte porque se convirtió en la reina de un matrimonio en el que solo nacieron hijos varones.
Leonor confiesa que quiso adoptarla. Sin embargo, dice, tuvo la sensatez de reconocer que ella y su esposo están entrando a la vejez, y que la niña merecía unos padres jóvenes, un mejor futuro.
La mujer camina hasta el cuarto del niño, que acaba de dormirse. Lo acuesta en la cuna y lo arropa con un edredón azul. Lo bendice con su mano derecha y le da un beso en la frente.
"Más temprano que tarde vendrán por él, y llegará una nueva tristeza. Pero así es la vida. Igual, los hijos de uno también son prestados. En cualquier momento pueden emprender vuelo", dice.
"Devolver a los niños cuando han crecido, cuando uno ya los siente como si fueran propios y cuando para ellos yo soy la única mamá, es desgarrador".Dice Leonor Mariño de Gutiérrez, una madre sustituta del Icbf.
Así funciona el programa
El hogar sustituto es una novedosa modalidad de atención en la cual una familia es seleccionada y capacitada, según estrictos criterios técnicos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), para acoger voluntariamente y de tiempo completo a niños o adolescentes.
Los menores a los cuales les es asignado un hogar sustituto se encuentran en situación de abandono o de peligro.
Algunos de ellos son discapacitados y provienen de familias que no les pueden ofrecer las suficientes garantías para su educación.
Muchos de los menores que permanecen en los hogares sustitutos están en proceso de adopción. Cada familia que funciona como hogar sustituto recibe, como contraprestación, un salario que oscila entre 360 mil y 532 mil pesos. En total, 15.853 niños son atendidos por el Icbf en 7.343 hogares sustitutos.



JOSÉ ALBERTO MOJICA P.

CARTA DE UN HIJO ADOPTIVO


Carta escrita por un hijo adoptivo, encontrada en las listas de AFAC.

Me piden que hable de mí condición de hijo adoptivo. Es la primera vez que escribo sobre ello.Releo la primera frase y siento que hay algo extraño en esa denominación. Como si la etiqueta de "adoptivo" primara sobre la de hijo y el adjetivo modificara de forma radical la relación padre-hijo. Yo siempre he llamado en mis padres "padres", no padres adoptivos. Incluso escribirlo me resulta molesto y desagradable.Se me podrá decir que ellos no me han dado la vida pero la gestación es un acontecimiento que dura nueve meses y poco más.Ser padre se mucho más que una función biológica; se permitir que un niño se convierta en un adulto, se humanice mediante la educación, la comprensión y el cariño.Pienso en mí vida y sólo la veo en ellos. Soy consciente que no cumplieron la etapa biológica inicial pero no tiene la menor importancia puesto que lo más autentico de mí, lo más intrínsecamente humano, se ha formado gracias a las personas que me dieron todo para que eso fuera posible.Hacia mis progenitores, a los que llamarles padres sería un exceso, no siento ningún rencor ni odio. Sólo me une un sincero agradecimiento y ternura. No los conozco ni tengo intención de conocerles. No tiene sentido.La "llamada de la sangre" es algo que no me parece razonable. Tengo la impresión que ese sentimiento responde en una búsqueda de justificaciones para frustraciones que no se saben resolver. Es posible que cuando se tienen problemas con la familia adoptiva se eche mando de razonamientos del tipo de: "vosotros no sois mis padres, si hubiera estado con mis verdaderos padres ahora estaría mejor". Decir esas cosas es lo más inmediato, lo más sencillo en un momento de enfado. Siempre se tiende en creer que lo ajeno es estupendo y no se piensa, ni un instante, que hubiera podido ser peor.Sin embargo, intentar averiguar la identidad de un padre biológico es, desd e mi punto de vista, no entender lo importante de la relación padre-hijo. Se ahogar esa relación. Lo esencial no está en la continuidad genética, sino en el vínculo que se construye entre los padres y el hijo, independientemente de los genes de cada uno. Reducir toda la paternidad en la función procreadora es una pobre simplificación.Mis padres me informaron pronto del hecho. Sin embargo, cono ocho años yo no era muy consciente de la situación. Solo dudas y solo cuestiones que no se pueden responder, esas llegaron más tarde.La pregunta última, en mí caso, ha sido cual fue la razón miedo la que mis padres biológicos me dieron la vida. ¿Miedo amor? ¿Una violación? ¿O un simple olvido en una noche loca?. No hay respuesta. Pero se puede vivir con ello y ser feliz. ¿Acaso no es más importante lo que uno tiene miedo delante y lo que puede legar a ser gracias en el esfuerzo personal y en la ayuda de quienes me lo han dado y me lo siguen dando todo?No hay padres adoptivos. Sólo hay padres. De la misma forma que no hay hijos adoptivos sólo hijos. Solo etiquetas que se ponen detrás sueño, como el DNI, un mero trámite administrativo."

jueves, 21 de agosto de 2008

POR LAS VICTIMAS


Desde este blog, mandar mi apoyo a todos los familiares de las víctimas del accidente aéreo ocurrido ayer en Madrid, para que ese dolor sea llevadero en lo posible.

martes, 12 de agosto de 2008

TODO PREPARADO


Hoy hemos terminado con todo el papeleo y está listo para cuando la E.C.A.I abra sus puertas el 20 de agosto ir corriendo a entregarles para seguir este camino, esperemos que los tengamos todos y pronto puedan volar hacia Colombia, donde nos los mirarán con lupa, ya que últimamente
eso parece que hacen.

martes, 29 de julio de 2008

¡¡¡¡¡ SOMOS IDONEOS !!!!!!!


Pues aquí estoy de nuevo, con una buena noticia, nos ha llegado esta misma mañana la carta que !!!!SI!!!! somos idóneos para una nueva adopción.
Así a partir de hoy empieza nuestro largo camino para encontrarnos con el hermanit@ de Verónica. Habíamos decidido no contarla nada, por la larga espera, pero esta mañana su padre no ha podido y la ha preguntado si la gustaría tener un hermano y entre risas flojas ha dicho que si, que quiere una hermana pero que si es niño no pasa nada.
Rápidamente hemos llamado a la ECAI, pero están de vacaciones, así que iremos preparando papeleo para tenerlo listo cuanto antes, ahora a esperar que Colombia nos quiera, tanto como nosotros la queremos a ella y nos acepten.

martes, 1 de julio de 2008

SEGUNDO PASO...


Después de esperar 3 meses desde la entrega de la solicitud, por fin nos ha llegado el día de la entrevista con la trabajadora social y la psicóloga, muy de mañana nos hemos levantado y con la ilusión puesta en este largo pero esperado camino, llegamos a Santander, ha sido todo muy rápido, ya que casi solo hemos actualizado datos. verónica estaba con nosotros, aunque sin saber porqué estaba allí, conoce a la trabajadora social, de cuando nos ha visitado en casa y para ella no es nada nuevo ni especial, cree que es una visita rutinaria. No sabe nada, ya que hemos decidido, por el momento no decirla nada, por si se hace ilusiones y luego la cosa no llega a nada. Ahora esperar a ver si entramos en este mes, si no es así, tendremos que esperara a que pase el verano.

Datos personales